Yo, he de recordar ese día porque cada que me dé dolor en el cuello, he de recordar el por qué, ese día mi vida, como dicen, pasó en un instante por mi mente, y, ahora, cada que veo esta foto, doy gracias a Dios (si, todavía no soy ateo, y mientras falten muchas respuestas seguiré así) por haber salido ileso, bueno, con golpecitos y la secuela en el cuello, pero nada más...
Definitivamente tuve que revalorar mis prioridades, postrado en cama durante unos días, pero al final pensé: es un accidente, una casualidad en el juego de azar...
Lo curioso después de este accidente, es que no habían pasado ni 6 meses cuando al ir manejando otro compañero de trabajo con rumbo a Reforma, chocamos y nuevamente el cuello se vió afectado...
Otra vez postrado en una cama por unos días, desde el día del accidente decidí hacer unos cambios radicales en mi vida, respondiendo al "divino" jalón de orejas... Nada ha sido fácil desde entonces (bueno, la verdad es que mi vida siempre ha sido complicada), pero ese año, 2006, siempre implicará recordar que aún tengo mucho trabajo por hacer antes de irme al otro mundo (¿existirá el otro mundo?)...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada