sábado, 28 de mayo de 2011

La administración de riesgos y una final de Champions

Para quienes somos seguidores del FC Barcelona (literalmente, le sigo en Twitter), sabemos ya de la noticia de esta semana, en la que se decidió que el equipo viajara al Reino Unido de forma anticipada, ante el RIESGO (nótese las mayúsculas) de que la nube de cenizas del volcán islandés Grimsvötn obligará a cerrar el espacio aéreo europeo, y por tanto tuvieran que buscar de última hora un modo alternativo (y cansado) de llegar o quizá no llegar a la cita... Lo primero que se me vino a la mente: "Lección aprendida del año pasado en semifinales de Champions..."

Hace un año (2010) a causa de otra nube de cenizas, tuvieron que viajar en autobús, y parcialmente esto pudo afectar el rendimiento de los jugadores. Este año no quisieron que pasara algo similar... la administración de riesgos ha estado mejor: Hoy el FC Barcelona se ha coronado campeón de la Champions League.

Y a que viene todo esto... bueno, me gusta el fútbol, soy fan del Barcelona, pero siempre me gusta buscar analogías, relaciones... Y es que también el ganar un torneo es un proyecto, un proyecto que se busca terminar con éxito cada año.

El riesgo de no poder viajar en avión a causa de la nube de ceniza... Si un equipo de fútbol toma en cuenta riesgos, no sólo en este partido sino en todos, cuánto más no hemos de hacer los administradores de proyectos desde nuestras trincheras.

Al final, no se cerró el espacio aéreo en todos los países, el FC Barcelona si pudo haber viajado cuando lo tenía planeado, pero mejor se aseguraron de estar listos y a tiempo para la contienda desde unos días antes... Si no hubieran podido llegar, ¿de quién sería la culpa?, ¿crees que echarle la culpa al volcán iba a ser pretexto para no presentarse a la final?

¿Te van a ascender en el trabajo y sientes temor a las nuevas responsabilidades?

En primer lugar, deja de pensar en que puede ser que no vayas a tener la capacidad para el nuevo puesto de trabajo... Reflexiona que... Es seguro que quien te propone para el ascenso te ha evaluado minuciosamente (a menos que no sea tan profesional y ético) y conoce tus capacidades y por eso te ha propuesto para este nuevo reto en tu vida profesional.

En segundo lugar, levántate, piensa, eres inteligente, honesto(a), profesional... es la oportunidad para hacer algo diferente, más desafiante, mejorando además... quizá tu nivel socio-económico (a veces no hay mejora económica).

Hay buenas razones para no aceptar el reto de un nuevo puesto, pero no es valida aquella donde no crees que puedas hacer bien el trabajo, a veces tenemos miedo de cometer errores en un nuevo puesto, pero es parte del aprendizaje, lo importante es aprender de los errores, no repetirlos y no lapidarse por ellos... De nada sirve hacerte sentir mal a tí mismo(a), en vez de eso, ACTÚA, LUCHA... Eso me recuerda una frase que leí hace años en un libro de Og Mandino (El ángel número 12): "Nunca, nunca, nunca te des por vencido".

Hablando de las buenas razones, la más correcta es aquella donde tus planes profesionales van por otro rumbo (al menos por el momento) y si te vas al nuevo puesto pudieran verse comprometidos tus planes, planes que te motivan más que un mejor puesto/salario.

En fin, sin vas a decir que no al nuevo puesto, que sea porque tus planes son otros, y no porque sientes temor a no hacer del todo bien tu trabajo... que seguramente lo harías mejor que aquel que no lo piensa dos veces porque sabe "que no tendrá otra oportunidad", mientras que tú, que eres mejor en muchos sentidos, seguramente "te llegarán más oportunidades" cuando estés más y más preparado.

Pues como digo siempre, no soy un experto en lo que escribo, sin embargo, si quisiera que reflexionen un poco sobre este tema, seguramente su pensamiento divergente los llevará por caminos no explorados... espero.